Convulsiones en chihuahuas: qué hacer, causas y cuándo es urgencia
Convulsiones en el chihuahua: qué hacer mientras pasa, cuánto tiene que durar para ser urgencia, las causas más frecuentes según la edad y el tratamiento.
Ver a tu chihuahua convulsionar es de las peores experiencias que puede tener un dueño: el perro se cae de lado, se pone rígido, pedalea con las patas, babea, y durante un minuto que parece una hora no responde a nada. Después se levanta mareado, como si no te reconociera. Y tú no sabes si acaba de pasar algo grave o si va a volver a pasar.
Este artículo es para tener leído antes de que pase, y para tenerlo a mano si está pasando. Primero lo urgente: qué hacer y cuándo correr al veterinario. Después, las causas, que en un chihuahua tienen su propio orden, y el tratamiento.
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con tu veterinario. Cualquier convulsión, aunque sea corta, merece una consulta.
Qué hacer mientras tu chihuahua convulsiona
La AKC resume los pasos que recomiendan los veterinarios, y son los mismos para un chihuahua que para cualquier perro:
- Aparta lo que pueda lastimarlo: muebles, objetos con punta, lo que tenga alrededor.
- Aléjalo de escaleras, camas o sillones altos. Si está en altura, bájalo al suelo con cuidado, sujetándolo por el cuerpo.
- Mantén lejos a otros animales de la casa, que pueden reaccionar mal.
- Mira la hora. Cuenta desde que pierde la conciencia hasta que vuelve a estar consciente. El tiempo es el dato más importante que le vas a dar al veterinario.
- Grábalo si puedes hacerlo sin descuidarlo. Un video de 30 segundos vale más que cualquier descripción.
- No le toques la boca. Puede morderte sin querer, y no hay ningún riesgo de que se trague la lengua.
- No lo sacudas, no le grites, no le tires agua para “despertarlo”. Lo único que consigues es prolongar la convulsión.
- Cuando termine, déjalo en un lugar tranquilo, con poca luz, y háblale bajo. Puede estar confuso, torpe, hasta ciego temporalmente o agresivo durante minutos u horas. Es la fase postictal y es normal.
- Anota cuánto duró, qué viste, por dónde empezó, y qué pasó antes (comió algo, estaba dormido, se emocionó).
En un chihuahua hay un paso extra: si es un cachorro o un perro muy chico y lleva horas sin comer, en cuanto recupere la conciencia y pueda tragar, ponle un poco de miel en las encías y ve al veterinario. La hipoglucemia es la causa número uno de convulsiones en cachorros de la raza, y la miel compra tiempo. Los detalles están en hipoglucemia en cachorros chihuahua.
¿Cuándo es urgencia?
La AKC es clara con los umbrales. Ve a urgencias ya si:
- La convulsión dura más de cinco minutos. Eso puede ser un estado epiléptico, una emergencia que amenaza la vida.
- Tiene más de una convulsión en 24 horas (convulsiones “en racimo”).
- No se recupera con normalidad entre una convulsión y la siguiente.
- Es un cachorro, o sospechas que comió algo tóxico.
El peligro del estado epiléptico es la temperatura: con tanta actividad muscular, el cuerpo puede superar los 40,5 °C y eso daña el cerebro y los órganos. Si vas en camino a la clínica con un perro que no para, ponle toallas húmedas frías en la panza, las ingles y las axilas.
Una convulsión aislada de menos de un minuto, con recuperación normal, no es urgencia, pero sí consulta: pide turno para los próximos días y lleva el video.
Convulsión o temblor: la duda típica del chihuahua
Como los chihuahuas tiemblan por todo, muchos dueños confunden las dos cosas. La diferencia está en la conciencia:
| Temblor | Convulsión generalizada | |
|---|---|---|
| Conciencia | Despierto, te mira, responde a su nombre | La pierde; no responde |
| Postura | De pie o acostado, normal | Cae de lado, rígido, pedalea |
| Otros signos | Ninguno | Babeo, se orina o defeca, mandíbula apretada |
| Después | Sigue como si nada | Confuso, torpe, desorientado un rato |
| Causas | Frío, nervios, emoción, dolor | Ver abajo |
Por qué tiembla un chihuahua, y cuándo el temblor sí es motivo de consulta, está en por qué tiembla tu chihuahua. Y hay un tercer “parecido”: el desmayo (síncope), típico de perros con enfermedad cardíaca, en el que el perro se cae pero se recupera en segundos y queda normal. Ese caso lleva a soplo cardíaco y válvula mitral.
También existen las convulsiones focales: el perro no pierde la conciencia, pero le tiembla la cara, mueve la mandíbula como si masticara o repite un movimiento. Son convulsiones igual y merecen la misma consulta.
¿Por qué le dan convulsiones a un chihuahua?
Como dice el veterinario jefe de la AKC, “una convulsión es un signo, no una enfermedad”. En un chihuahua, las causas a descartar cambian con la edad:
En cachorros (menos de un año):
- Hipoglucemia. La primera sospecha siempre, sobre todo en cachorros de menos de tres meses y en los más chicos.
- Hidrocefalia. Líquido acumulado en el cráneo; más frecuente en razas toy de cabeza redondeada. Qué es y cómo se diferencia de la molera normal está en molera e hidrocefalia.
- Shunt portosistémico: una malformación del hígado que deja pasar toxinas a la sangre.
- Infecciones como el moquillo, en cachorros sin vacunar.
En adultos jóvenes (1 a 6 años):
- Epilepsia idiopática. La causa más común de convulsiones en perros; afecta a entre el 2% y el 5%. Se diagnostica cuando todo lo demás dio normal.
En mayores:
- Tumores cerebrales, enfermedad renal o hepática avanzada, y trastornos convulsivos propios de la edad, que suelen responder bien a la medicación.
A cualquier edad:
- Tóxicos: chocolate, xilitol (edulcorante de chicles), insecticidas, antiparasitarios mal dosificados, medicamentos humanos. Si sospechas de chocolate, la calculadora de toxicidad te dice en qué rango está.
- Golpes en la cabeza, que en un perro de dos kilos pueden venir de una caída desde el sillón.
¿Cómo se diagnostica?
Con el video, tu descripción y un examen físico primero. Después, análisis de sangre para buscar hipoglucemia, problemas de hígado o riñón, y a veces una prueba de ácidos biliares si se sospecha del hígado. Si todo sale normal y el perro es adulto joven, el diagnóstico probable es epilepsia. En casos dudosos, o en perros mayores, el veterinario puede recomendar una resonancia magnética para descartar tumores o malformaciones.
¿Qué tratamiento tiene?
Depende de la causa. Si es hipoglucemia, se corrige el azúcar y se cambia la pauta de comidas. Si es un tóxico, se trata la intoxicación. Si es un tumor, a veces se opera.
Si es epilepsia, el tratamiento son los anticonvulsivos de por vida: fenobarbital (el más usado, barato y bien tolerado), bromuro de potasio, levetiracetam (Keppra) o zonisamida, solos o combinados. Tres cosas que conviene saber:
- No curan: suben el umbral para que las convulsiones sean menos frecuentes y más cortas. El objetivo habitual es llegar a una convulsión cada seis meses o menos.
- No se puede saltar ninguna dosis. Algunos se dan tres veces al día; una dosis olvidada puede provocar un episodio.
- Requieren análisis periódicos, porque pueden afectar al hígado.
Para los episodios largos o en racimo, el veterinario puede dejarte en casa diazepam de rescate (rectal o nasal) con instrucciones precisas. Es el botiquín de cualquier dueño de un perro epiléptico.
En casa, lo que más ayuda es la rutina: medicación a la misma hora, comidas regulares, dormir bien, y registrar cada episodio en una libreta. Algunos dueños identifican disparadores (luces, ruidos fuertes, estrés) y los evitan.
Lo que hay que recordar
- Durante la convulsión: proteger, no tocar la boca, mirar la hora, grabar.
- Más de cinco minutos, más de una al día o sin recuperación entre una y otra: urgencia.
- En un cachorro chihuahua, pensar primero en hipoglucemia: miel en las encías y al veterinario.
- Toda convulsión, aunque sea corta, merece consulta con el video.
- La epilepsia se controla; muchos perros epilépticos viven una vida larga y normal.
El resto de las enfermedades que conviene conocer en la raza está en enfermedades del chihuahua.
Romeo y Lorenzo nunca tuvieron una convulsión, y espero que siga así. Pero desde que Lorenzo llegó a casa con pocos meses, el frasco de miel vive en la cocina, a mano. No por nada en particular: porque en un chihuahua de dos kilos el azúcar baja rápido, y porque, como con casi todo en esta raza, es mejor saber qué hacer antes de necesitarlo.