Llegó a nuestras vidas con apenas 4 meses y desde que lo vimos supimos que tenía algo especial ✨. Era demasiado juguetón, inquieto y lleno de energía, de esos perritos que parecen no cansarse nunca 😂🐾.
Al principio tuvimos que ganarnos su amor poco a poco. Riu fue descubriendo lentamente lo que era sentirse querido, cuidado y amado de verdad. Y mientras nosotros le abríamos el corazón, él también aprendía a confiar y a demostrar su cariño a su manera 🤍.
Con el tiempo se convirtió en un alma libre en cuatro patitas: sociable, travieso y feliz, siempre listo para correr hacia nuevas aventuras. Aunque si escucha fuegos artificiales 🎆… se transforma en el guardián más escandaloso de la casa y no deja de ladrarle al cielo como si quisiera espantar el ruido él solito 😂✨