Llegó una noche de Montevideo a mi casa por regalo de mis 15. Yo al principio lo vi y me pareció bastante feo, sinceramente.
Luego lo fui conociendo y me atrapó con su carácter, con sus formas de ser, con su mirada de mucho amor, esa que solo ellos nos demuestran todo el tiempo. Hoy en día lo amo, es nuestro compañero y en casa lo amamos.