Llegó a casa a mediados de julio, pesaba 200 gramos. Mi sueño siempre fue tener una chihuahua, y como no estoy a favor de la compra de animales, mi pareja me la regaló y me la llevó sin saber. Desde ese día mis días son felicidad.
Es dormilona, de buen carácter, le encantan los mimos y el pollito. Amada por toda la familia.