Lorenzo Pablito llegó a casa en marzo de 2024, casi dos años después de Romeo. Belen sabía que con un segundo perro las cosas iban a cambiar. No imaginaba cuánto.
Es histérico, caprichoso, lindo, loco. Exige atención todo el día. Todo lo que no sea él en el centro de la atención lo destruye. Si Belen le habla a Romeo, Lorenzo aparece en escena con una zapatilla en la boca para recordar que existe.
A pesar de todo eso, también es muy tierno. Es el mimado malcriado de la abuela (la mamá de Belen), que cuando viene de visita lo defiende ante cualquier reto. Hay una alianza entre los dos que ni Belen puede romper.
Su firma — El ladrón de medias
Roba medias compulsivamente. No las muerde, no las rompe: simplemente las traslada. Una media en el sillón. Una media en su cama. Una media en la cocina. Belen ha encontrado medias en lugares que no sabía que su casa tenía.
Hay una particularidad más. Después de las 10 de la noche le agarra mal humor. Como si tuviera horario laboral y se ofendiera con quien no respeta el descanso. Si lo querés acariciar tarde, te lo dice con una mueca de reproche. Lorenzo cierra a las 22:00.